Fotografía

Sengo Pérez: una vida detrás del lente

El fotógrafo Sengo Pérez nos muestra a través de su lente, cómo son sus días de cuarentena.

Sengo Pérez nació el 25 de julio de 1961 en la localidad de Melo, Uruguay. Su experiencia profesional como reportero gráfico free lance comenzó en el semanario Brecha de su país, fundado en 1985, luego de lo cual colaboró en el diario La República, de Montevideo, y las revistas Veja e Isto É (Brasil); los diarios O Estado de Sao Paulo y Jornal da Tarde (Brasil); la cadena de periódicos KRT y el diario The Boston Globe (EE.UU.).

También hizo trabajos para las agencias informativas Reuters (Reino Unido), The Associated Press (EE. UU.), France Presse (Francia) y EFE (España). Después, para los diarios Bild (Alemania), Houston Chronicle (EE. UU.) y El Comercio (Perú); las revistas Famille Chrétienne (Francia) y Rumbos (Perú); Unicef y la agencia Archivo Latino (Argentina).

Como editor de fotografía, Sengo trabajó en los suplementos de los desaparecidos diarios peruanos El Sol, Página Libre y Publimetro; El Suplemento, dominical del diario Expreso, Gestión y Correo, y en las ediciones peruanas de las revistas deportivas El Gráfico (Argentina) y Don Balón (España).

Como corresponsal en el Perú del semanario Brecha y la revista deportiva Túnel, ambos de Uruguay, realizó crónicas y entrevistas (texto y fotos), labor que también tuvo en Publimetro, la desaparecida revista Soho Perú, las revista Somos (El Comercio) y Cosas (Perú) e In, publicación de a bordo de la aerolínea LAN (hoy Latam).

Otra experiencia desarrollada por Sengo fue su incursión como productor en América TV y ATV. A su fructífera carrera suma dos libros, ‘Chile, la derrota del miedo’ (sobre el plebiscito de 1988), del cual es coautor (fotografías), y ‘Juanito, bodega bar’, acerca del mítico bar barranquino, autor y editor (texto y fotos).

“Pinta tu aldea y serás universal”

Por Sengo Pérez

El primer día, una vez decretada la cuarentena, salí a comprar alimentos y llevé la cámara. Era consciente que estaba ante un hecho histórico que debía registrarse. Finalmente es lo que hacemos desde que tenemos uso de los ojos. Recuerdos que después con la cámara se hacen visibles para los demás.

En la historia de un hombre, se puede contar la historia de muchos hombres. En la historia de un barrio se puede contar la historia de muchos barrios.

No tenía el primer día la intención de que fuera “todos los días”. Pero así fue , y con la idea de concentrar mi objetivo en el barrio donde vivo: Barranco, rondaba en mí aquella frase: “Pinta tu aldea y serás universal”.

En mi caso no pretendiendo ser yo el universal, sino mi aldea, y darle cierta unidad a mi trabajo. En la historia de un hombre, se puede contar la historia de muchos hombres. En la historia de un barrio se puede contar la historia de muchos barrios.

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