Ciencia y tecnología Video

El covid-19 nos quitó (casi) todo, menos el sentido del humor

A diario cientos de internautas desafían a punta de ironía a este virus mortal mediante los populares memes.

Una sátira con proximidad e inmediatez virtual

Todo aquello que tenga significado, resulta comunicable…

Por: Karla Segovia Kerhuayo / alumna del IV ciclo académico / 2020-1

Un nuevo formato de expresión compite con la caricatura política. Nuestras ideas, pensamientos y creencias se difunden de manera distinta. Los medios de comunicación tradicionales ya no son necesariamente los protagonistas, ahora compiten con las redes sociales para ganar la atención de esa cantidad indefinida de usuarios en el ciberespacio.

Se genera ahora una dinámica multidireccional de contacto e interacción entre los receptores convertidos en nuevos emisores activos en la red que nos posiciona en el contexto de la Web 2.0.

Entre los más activos, quizá, la generación millennials -los nacidos entre 1980 a 1990-, que con un gran sentido creativo y mucha ironía han comenzado a crear contenidos que influyen en la población. “Un trabajo eficiente y de alto rendimiento que al fin y al cabo aprovechan al máximo sus habilidades: su natividad digital…”. Andreu, J. y Prenafeta, M. (2019).

Los memes son graciosos y se asumen como una sátira a la realidad y/o circunstancias cotidianas.

Muñoz (2014) explica que: “Los memes cumplen la función de viralizar un mensaje de manera más efectiva que antes porque nos plantea su vital característica: el tiempo. La característica que nos ofrece el meme es la misma función social de los medios tradicionales, pero en tiempo real y sin ubicuidad específica”.

La Web 2.0, también conocida como la web del prosumidor, otorga un papel importante a los usuarios, al permitir generar sus propios contenidos. Esa creación, mediada por el internet, tiene, por consecuencia, la instauración de la cultura digital.

Muñoz (2014) agrega que: “Antes de la web 2.0 la información fluía unilateralmente, (…) mientras que actualmente, con la aparición de las redes sociales como Facebook, YouTube y Twitter, la comunicación deja de ser unidireccional para convertirse en bidireccional”.

Los memes son graciosos y se asumen como una sátira a la realidad y/o circunstancias cotidianas. Imágenes, productos audiovisuales e hipervínculos son los recursos utilizados para su propagación. Y, por su virtualidad, nos ofrecen tanto proximidad como inmediatez en cuanto a la recepción de mensajes a fin de causar un impacto emotivo. Cabe resaltar, que la crítica e ideologías, también son sujetos propicios para generar memes interesantes.

Ahora bien, la pandemia ocasionada por el COVID-19 no ha sido ajena a los memes y sus curiosas intenciones. Los temas y las tonalidades usadas son múltiples y, aseguran, su presencia por largo tiempo. Por ende, su tratamiento también nos concierne.

Berlo (1960) define a la comunicación como un proceso necesario y vital para la humanidad. Todo aquello que tenga significado, resulta comunicable; y, por tanto, existen componentes imprescindibles para el entendimiento de su contenido. La comunicación es una constante retroalimentación, por lo que el prosumidor (consumidor y productor) se adapta con tranquilidad al contexto.

Son cuatro elementos propuestos por el autor. Por consiguiente, haremos mención a estos con el propósito de relacionar este proceso de comunicación con los memes diseñados por los usuarios.

A %d blogueros les gusta esto: