Observatorio

El poder de Mafalda

Han pasado más de cincuenta años desde la primera publicación de Mafalda y aún sigue vigente en el corazón de jóvenes y adultos. ¡Conoce más de ella!

Matrimonio 

Por: Aylem Arocha / alumna IV ciclo académico 2020-2 

Dentro de los temas que ocupan a Quino en la historieta, se retrata al matrimonio desde la vida de su madre, Raquel, una mujer que no estudió para ser ama de casa, situación que la atormentaba y que Mafalda amaba recordar. Esta forma de vida se practicaba en la década de 1960 y la vida conyugal se veía como una jaula de la que muy pocas mujeres podían escapar debido al machismo.   

Al desarrollar un análisis semiótico de Raquel, podemos encontrar en sus características físicas a una mujer delgada, de unos 39 o 40 años, despeinada, de tez blanca. Por otro lado, observando sus atuendos casi siempre viste con ropa de diario al borde de lo desalineado, lo cual infiere de que casi nunca tenía tiempo para ella pues como ama de casa debía encargarse de todo sin ayuda alguna de su esposo. 

Según la teoría del estructuralismo lingüístico de Ferdinand de Saussure, se conoce este término como el significado de los signos, compuesto por un significante, un significado y la imagen acústica que refiere al objeto/persona a analizar; también, debe tener un contexto social y cultural para que estos signos lingüísticos puedan ser interpretados. Bajo esta premisa, al analizar la historieta se encuentra que los mensajes que quiso expresar Quino tuvieron un fuerte significado en la sociedad de ese tiempo, además, también eran un reflejo de las luchas que se llevaban a cabo en su contexto cultural. 

En su libro Curso de Lingüística General (reeditado en 1945), Saussure define esta estructura de la siguiente manera:   

‘‘Llamamos signo a la combinación del concepto y de la imagen acústica: pero en el uso corriente este término designa generalmente la imagen acústica sola, por ejemplo, una palabra (arbor, etc.). Se olvida que si llamamos signo a arbor no es más que gracias a que conlleva el concepto ‘árbol’, de tal manera que la idea de la parte sensorial implica la del conjunto’’. 

Se concluye que la unión de la imagen acústica y su significante resulta en un signo, teniendo presente que el significante refiere al concepto que la sociedad tiene sobre alguna cosa y significado es el concepto o interpretación que le damos al signo. 

‘‘La historieta cuenta con dos aspectos, uno lingüístico y uno gráfico; para el lingüístico, Quino usa palabras cotidianas, que son conocidas por su público; el aspecto gráfico complementa, hay siempre aspectos sintácticos, semánticos y pragmáticos, nada está puesto al azar, siempre hay un orden. Para Mafalda el matrimonio es una esclavitud, entregarse a un dueño o amo, que te tratará como a un sirviente y que no debería ser así, se complementa con el aspecto gráfico, al conversar estas cosas con sus amiguitos, atenúa el impacto del mensaje porque Mafalda es una niña inocente que conversa con sus amigos inocentes, pero que al final, es un reflejo de la sociedad’’, explica la Mg. Tatiana Maguiña, profesora de Semiótica y de Comunicación Comercial en la Facultad de Ciencias de la Comunicación, Turismo y Psicología de la Universidad de San Martín de Porres.  

De esta manera, los hombres eran los que trabajaban y llevaban el sustento al hogar mientras que las mujeres solo cuidaban a sus hijos y hacían los quehaceres del hogar sin tomar en cuenta que su labor era tan relevante como el de oficina. Es una de las críticas más recurrentes en Mafalda. Era el reflejo de la sociedad y cultura argentina y del mundo de aquel tiempo.  

‘‘La Mafalda salió así, no por mí, sino porque estaba el Che Guevara haciendo la guerrilla en América Latína, la guerra de Vietnam, Juan XXIII, las mujeres protestando por todo, y entonces nació así, de la época’’, expresó Quino en una entrevista al diario 20minutos en 2014.  

Al realizar un análisis semiótico del personaje de Susanita, encontramos primero sus características físicas: Una niña de 6 años, un poco más alta que Mafalda, robusta, rubia y de tez pálida; por lo que se podría deducir que para el momento y por su forma de razonar, pudo ser una niña privilegiada y de clase alta; detrás de su vestimenta la encontramos ataviada siempre de vestidos, lo que además de reflejar su niñez, destaca su feminidad y lo que “debía ser” una mujer. 

Según Solis, B (2013): ‘‘El discurso de esta historieta se encuentra en su forma ideológica que es el mensaje oculto, inmerso, reflejado en sucesos y acontecimientos que se manifiestan en el periódico donde se publica’’. Ello permite recrear las problemáticas de la época y causar (de forma humorística) algún tipo de reacción en los lectores haciendo uso de la sátira, elemento muy común en los temas a tratar en Mafalda.  

Referencias 

  • Alivat Solis, B. L. (09 de 2013). Estudio del contenido de la historieta de Mafalda. Guatemala: Universidad San Carlos de Guatemala. 
  • F. De Saussure (1945). Curso de Lingüística General. Buenos Aires: Editorial Losada S.A. 
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